Felación



Dentro del acto sexual el sexo oral sigue siendo un tabú al que muchas chicas y algunos chicos no se prestan por asco o reparo. También se ha llegado a decir que hay hombres a quienes no les gusta que les hagan una felación, pero yo, personalmente, no he encontrado a ninguno, ya que, si bien es cierto, a muchos les puede llegar a excitar más una felación que una penetración. Sea por los motivos que sea, a ellos les suele encantar por el morbo que les produce ver cómo su chica tiene el pene en la boca, así que chicas, no os cortéis y adelante, porque tal y como afirma el libro, ‘Tu sexo es tuyo’, la felación es uno de los regalos más grandes que le podéis dar a vuestra pareja, por lo que no esperéis a que os la pidan.

No obstante, hay muchas chicas que se sienten incapaces de meterse el pene en la boca, y no por ello deben sentirse culpables. El primer paso es explicarle a la pareja lo que ocurre e intentar averiguar, de manera conjunta, la razón. La comunicación, como ya he dicho en infinidad de reportajes, es clave, por lo que si la chica teme no saber hacerlo, solamente hay que aprender. ¿Quién mejor que tu pareja para que te de instrucciones de cómo le gusta que se lo hagas?. También hay muchas chicas que se cortan al practicar una felación porque piensan que el pene olerá o sabrá mal, así que en este caso nada mejor que una buena ducha conjunta antes de practicar el sexo. En otros casos, lo que frena este acto es el asco que produce el semen, por lo que para las que se encuentran en esta situación deben saber que no es necesario que el chico eyacule en la boca de la chica y, en el caso de que lo haga, está la opción de no tragárselo. Todo es cuestión de pactar la retirada previa o que lo escupas después.


Por otra parte, está la situación en la que las chicas han tenido una mala experiencia o una educación muy estricta, por lo que la solución es o hablarlo con la pareja o con un terapeuta sexual. Algo bastante común por lo que muchas chicas no quieren realizar una felación es debido a que les produce arcadas. En este caso bastará con que el chico introduzca su glande en la boca y la chica ponga su mano en el tronco del pene para que actúe como freno y al mismo tiempo lo pueda estimular. Además, cuando el chico esté a punto de correrse, deberá avisar a la pareja para que se pueda retirar a tiempo. En el momento en que la chica aparte la boca, deberá seguir masturbándole de manera manual hasta que el chico se corra. Si no pudieras con todo su pene, introdúcete lo que puedas y cógele el tronco con la mano, así podrás combinar las técnicas de estimulación manual con la estimulación oral. Por ejemplo, tu mano puede presionar rítmicamente el tronco o subir y bajar por él, mientras tus labios y tu lengua se concentran en el glande.

Por lo tanto, nada mejor que empezar, como ya he dicho anteriormente, con una buena ducha o un baño para empezar a divertirse. Antes de empezar, pasa suavemente la mano por su pubis para inspeccionar su pene y apartar el vello suelto. Llega el momento de buscar una postura confortable y empezar a jugar: empieza por acariciar su cuerpo con las manos, la barbilla, la nariz e incluso el cabello. Después lámele lentamente, bajando desde su cuello o subiendo desde sus tobillos hasta llegar a sus genitales. Y no sólo juegues con la lengua, utiliza también la respiración para excitarle. Bésalo; en la boca, en el cuello, en los pezones, en el bajo abdomen, en la parte interior de los muslos, en el pene…Una vez tengas su miembro en tu boca, hay que ir siempre de menos a más. Empezar de manera suave y, poco a poco, aumentar la intensidad, incluso succionar  el pene con la boca. También puedes esperar a que su pene esté erecto para introducirlo en tu boca o notar cómo crece en tu interior a medida que lo succionas o juegas con tu lengua mientras acaricias otras partes de su cuerpo con tus manos.

Aún sabiendo todo esto, muchas chicas no se sienten capaces de practicar sexo oral a la pareja y no por ello se deben martirizar, puesto que ninguna mujer nace sabiendo y a muy pocas les sale de forma natural. Más bien se trata de una habilidad que se aprende con el tiempo. Por el contrario, hay muchas mujeres a las que les gusta hacerle una felación a su pareja porque disfrutan viendo gozar a la pareja, por el grado de intimidad que implica (incluso mayor que en el coito), por la sensación de dominio que otorga saber que lo tenemos a nuestra merced, por el morbo de hacerle algo considerado como “sucio”, por la posibilidad de dar rienda suelta a todo tipo de fantasías de sumisión. Y sobretodo, un consejo para los chicos que duran un montón: hacer una felación puede cansar y mucho, así que si tu chica lleva bastante tiempo currándoselo y no has llegado, piensa en ella y dale un respiro.

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