¿Orgasmo clitoridiano o vaginal?

La eterna pregunta… ¿orgasmo vaginal u orgasmo clitoridiano?, ¿cuál hace disfrutar más a la chica? La mezcla de los dos, es decir, para haber un orgasmo vaginal es necesario obtener un orgasmo clitoridiano, puesto que lo que produce el placer no es la penetración, sino el roce del clítoris. Es por ello, por lo que la mayoría de chicas consiguen llegar al orgasmo sin haber sido necesaria la penetración al igual que otras tantas no llegan al orgasmo con la penetración, ya que muchos hombres desconocen que una acción importante del coito, mientras se le está penetrando a la mujer, es estimularle el clítoris para llegar al clímax. Las chicas disfrutan del acto sexual siendo penetradas y rozadas por el pene en el clítoris y/o con las caricias manuales.


Según el libro ‘Tu sexo es tuyo’ uno de los errores que más dañan la sexualidad femenina es la creencia generalizada de que el equivalente al pene en la mujer es la vagina (en latín, vaina, o sea, funda para el falo). Sin embargo, no son equivalentes. El equivalente al pene en la mujer es el clítoris. Y basta fijarse en nuestras respectivas anatomías genitales para darse cuenta de que quien creó nuestros cuerpos suspendió la asignatura de diseño, porque la forma en que generalmente se practica el sexo, es decir, el coito, no garantiza el placer femenino.

Dicho de otro modo, para una gran mayoría de las mujeres la penetración vaginal no basta para alcanzar el clímax, ya que el clítoris –nuestro órgano sexual por excelencia—no recibe la atención adecuada. De hecho, seis o siete de cada diez mujeres (probablemente más) alcanzan el orgasmo mediante la estimulación directa del clítoris, sea con o sin penetración vaginal o mediante la estimulación indirecta, cuando la postura coital permite la presión, el roce o la estimulación continuadle área púbica de la mujer, es decir, el clítoris.
Un dato importante es que el potencial erótico de la mujer es siempre superior al del hombre y también diferente. Ellos ven y piensan en sexo, se empalman y masturban, pero sólo eyaculan una vez por cada sueño, impulso, penetración o masturbación. Las mujeres, por su parte, pueden llegar a tener varios orgasmos en un mismo coito, lo que las hace ser multiorgásmicas. Asimismo, algunas chicas no tienen orgasmos muy fuertes sino mini orgasmos que se repiten con un grado de placer más o menos alto.

Pero también se da el caso de las mujeres que no tienen orgasmos con la penetración mientras sí los tienen con las caricias en el clítoris, una acción que les produce un placer tan intenso como puede llegar a ser la penetración. Este tipo de mujeres, por tanto, destacan por tener un erotismo vulvar externo o también considerado como erotismo clitoridiano, lo que provoca la dificultad de su pareja de aceptar que su sexo no da placer, y esto, para un hombre, es difícil de aceptar, pero tienen que llegar a entender que la sexualidad no consiste únicamente en la unión de un pene con una vagina.


En este sentido, quienes necesitan o disfrutan sólo con su clítoris  bien estimulado para obtener el éxtasis de esta manera, quieren y necesitan caricias clitoridianas. Lentas, suaves, aumentando cuando se notan los primeros jadeos, lamiendo, masajeando, aplicando cremas lubricantes e imaginado múltiples fantasías hasta que se llega al séptimo cielo.

Para las chicas que sólo llegan al orgasmo a través de las caricias con los dedos en los labios vaginales o en el clítoris y no con la penetración hay diferentes soluciones, aparte de que si son jóvenes, con los años pueden llegar a desarrollar un erotismo vaginal.  Durante la penetración es aconsejable para el hombre no eyacular muy rápido, mientras que para la mujer, lo mejor es no obsesionarse con llegar al orgasmo, ya que cuanto más lo busque, menos lo tendrá. La cuestión es relajarse, dejarse llevar al placer de la penetración, y realizar movimientos de vaivén muy lentos para saber apreciar sensaciones finas; además, durante la penetración, el chico deberá adoptar posiciones que le permitan, al mismo tiempo, acariciarle el clítoris. Por su parte la chica también puede aprender a contraer los músculos que rodean la vagina para provocar, de manera más fácil un orgasmo vaginal.

También es verdad que a veces, el cambiar de pareja permite a la mujer descubrir un orgasmo que no conocía, ya que por ejemplo, si un hombre sabe dominar su eyaculación para retrasarla lo más posible, puede hacer descubrir el orgasmo vaginal a una mujer cuya pareja precedente tenía una eyaculación un poco rápida.
Por lo tanto, las mujeres deben tener su clítoris estimulado durante el coito vaginal para obtener el orgasmo. Así, si la mujer o su pareja no estimulan directamente su clítoris es mucho menos probable que ella experimente el orgasmo. La  mejor manera de hacerlo es acariciando y masajeando el  clítoris con las manos y los dedos. A menudo es más fácil para la misma mujer que para su pareja acariciar su  clítoris durante el coito, por la posición de los cuerpos.

Las posiciones sexuales que permiten la estimulación clitoridiana directa durante el coito son aquellas en las cuales la mujer está arriba, o donde su pareja está detrás o a su lado, mientras que la posición del misionero no es muy favorable para lograr el orgasmo puesto que su clítoris no es de fácil acceso. De este modo, si la mujer está arriba, puede estimularse el clítoris mientras mueve lentamente sus caderas.  Además, ella puede usar sus músculos pélvicos para estimular también el pene de su pareja, por lo que la mujer puede llegar primero al orgasmo y  luego su pareja.

1 comentario:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...